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¿Por qué estamos aquí? Los primeros pasos hacia la Responsabilidad Social y la Sustentabilidad | Terraética

Quiero comenzar esta conferencia haciendo la pregunta que seguramente toda la gente presente tiene en mente. ¿Por qué estamos aquí? ¿Qué estamos haciendo aquí? Muchas personas se encuentran aquí porque tienen un especial interés en

Quiero comenzar esta conferencia haciendo la pregunta que seguramente toda la gente presente tiene en mente. ¿Por qué estamos aquí? ¿Qué estamos haciendo aquí? Muchas personas se encuentran aquí porque tienen un especial interés en el tema. Otras personas están aquí porque se preocupan por la sustentabilidad. Otros vinieron porque han querido saber más acerca de la sostenibilidad y algunos más porque son conscientes de la importancia de la ética en los negocios. No obstante, habrá quien este aquí porque los directores de su empresa lo han enviado. Uno más estará aquí porque no pudo encontrar el pretexto correcto para no tener que asistir a esta reunión. Alguno fue, seguramente, obligado a asistir por su jefe y  no faltará el que está aquí por no tener otra cosa mejor que hacer. Quizá esta persona pasó cerca de este lugar de conferencias y escuchó voces, no solamente aquellas voces internas esquizofrénicas, sino otras nuevas, y cuyo tema era quizá aún más extraño. Tal vez esta persona, anticipando que habría café y galletas, decidió pasar a la sala por un momento, aceptando que tendría que escuchar a este loco hablar de quién sabe qué tantas cosas con respecto a la Responsabilidad social.

 

A todos ustedes, tengan unas u otras razones, les agradezco que estén aquí y les voy a pedir un poco de su paciencia para que al final de esta conferencia, puedan saber qué ventajas o beneficios obtendremos todos. Todas, absolutamente todas, las razones por las cuales ustedes están presentes son válidas y son muy importantes para nosotros. Y son importantes porque nos da la posibilidad de compartirles esto que sabemos de un mundo responsable y sostenible.

 

En primero lugar, les quiero contar por qué estoy aquí yo. Y quiero contarles por qué hago lo que hago. A partir de las experiencias que he tenido con empresas, con instituciones de gobierno y de la academia, trataré de explicarles qué es la Responsabilidad social y por qué es tan importante la ética y la sustentabilidad para las empresa y para el mundo. Y cuando digo mundo, lo que quiero decir es precisamente lo que significa y nada menos:  mundo es todo aquello que pertenece al planeta en todos los ámbitos posibles excepto uno. Cuando digo mundo, no digo planeta, y cuando digo planeta, estoy hablando del planeta Tierra como cuerpo espacial perteneciente al sistema solar. No hablo de éste planeta como sinónimo de mundo por la simple razón de que el primero es temporalmente finito mientras que el segundo, no lo es necesariamente.

 

Puede serlo y puede ser que no sobreviva si seguimos actuando de la misma forma, pero eso no quiere decir que esté en camino a la destrucción completa, una vez el mundo se haya desecho de los seres humanos. La connotación del concepto mundo análoga a planeta no estoy preocupado en absoluto. No tengo un deber moral para con el planeta ni para con el Sol, pero en cambio sí lo tengo para con el mundo. Y lo tengo puesto que vivo en él, y en él viven miles de millones de seres que viven, que nacen y que luchan toda su vida por seguir sobrevivir. Y son ellos a los que considero, y son ellos de los que nos preocupamos. Son ellos los que tienen el objetivo más básico e innato de todo ser vivo: el pervivir.

 

No quiero alejarme mucho, aunque ya lo hice, del objetivo de esta introducción al tema de la Responsabilidad social pero es importantísimo ir definiendo, poco a poco, aquello de lo que hablamos y aquello de lo que no hablamos. Y es importantísimo porque para entender la causa del problema, hay que entender por qué el problema es realmente un problema. Y es ese paso epistemológico en el que me centraré las siguientes ideas.

 

Mi formación académica fue, exagerando lo posible, fascinante. Gracias a ella, a mi formación -como sucede con todas los personajes del planeta- fue aquello que me ha hecho pensar de la manera que pienso ahora y a entender los problemas como los entiendo. Mi educación no fue ni especial ni particular por el contexto o por calidad o por el tipo de instituciones educativas en las que estuve sino porque por azares del destino, ha ido saltando de un extremo a otro en las diferentes categorías académicas, lo que me ha permitido tener una pequeña idea del mundo de las varias áreas profesionales, de investigación y de creación. ¿Qué quiero decir con esto? Pues que he estudiado en varios países, en distintas ciudades de mi país, y en diferentes realidades. He ido desde las escuelas particulares más exclusivas hasta las estatales de recursos más limitados, y a su vez, he podido pertenecer a muchos mundos ajenos de peculiares cosmogonías y distintas ambiciones. En palabras escuetas, he compartido experiencias formativas con gente de humanidades, con emprendedores, con tecnócratas, con artistas cineastas, con matemáticos críticos, con poetas rebeldes, con arquitectos ambiciosos y con abogados que dejarán de serlo desde el momento que salgan de la universidad.

 

Y toda esta diversidad de experiencias que me ha permitido estar aquí con ustedes y contarles que estamos frente a una gran oportunidad. Estamos en un momento decisivo. Nos situamos en un momento que definirá el futuro de toda la civilización. Estamos ena situación en que nuestra forma de actuar será juzgada por todas las generaciones futuras. Y todo esto hace que sea un momento sensacional porque podemos definir nuestro porvenir y porque sabemos a ciencia cierta que el futuro dependerá de nosotros, de nuestra forma de reaccionar y de nuestra forma de pensar.

 

¿Alguna vez, alguien aquí, se ha preguntado por el qué pensarían las personas que vivieron periodos atroces de la historia, y por qué permitieron todo aquello? Si bien es posible hablar de un poco de relativismo cultural y tratar de evitar hacer juicios contra la gente que apoyó la esclavitud, los genocidios o los demás actos terroríficos de la historia humana, no podemos aún así justificar dichos comportamientos. Si bien se pueden explicar, no creo que se puedan justificar. Por lo menos no se pueden justificar bajo los criterios actuales y menos lo serán bajo los criterios futuros, cuya tendencia es, al parecer, de mayor preocupación por evitar caer en los errores históricos que han llevado a muchos pueblos y naciones a arrepentirse metódicamente durante muchas generaciones de sus acciones. Y por ello, ahora estamos en un momento decisivo. Un momento que determinará qué sucederá con millones y millones de personas y especies de flora y fauna, y en general, con todo un mundo y su biosfera, la cual se ve afectada por el comportamiento de una sola especie.

 

En un futuro se nos juzgará sí o sí acerca de la posición que tomaremos aquí y ahora, y no importará si habremos logrado el objetivo sino si hubo o no una preocupación por salvar a aquellas millones de especies, de personas, animales y flores.

 

No te pierdas, las siguientes entregas de esta conferencia que me invitaron a dar hacer algunos años y que se ha convertido en un libro, a punto de publicarse.

Escrito por Roberto Carvallo Escobar

 

Director de Terraética

 

Fb: Terraética Tw: @Terraetica

 

Y orgulloso creador de Resiliente Magazine

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