Home / Viajero  / Desde la Feria Nacional de San Marcos, viajero

Desde la Feria Nacional de San Marcos, viajero

Al tiempo de caminar por la vida, me encontré de camino para asistir a la Feria Nacional de San Marcos (FNSM). Como cada año la feria se lleva a cabo en el céntrico estado de

Al tiempo de caminar por la vida, me encontré de camino para asistir a la Feria Nacional de San Marcos (FNSM). Como cada año la feria se lleva a cabo en el céntrico estado de Aguascalientes y en sus 189 años de historia aglutina no sólo gente sino eventos artísticos, exposiciones ganaderas, campeonato de charrería –el deporte nacional-, juegos mecánicos y la posibilidad de disfrutar de un evento que es referente nacional de festividad y por qué no decirlo, de tumultos.

La posibilidad de contar con amigos oriundos de Aguascalientes es un factor decisivo para asistir, puesto que amén de la increíble hospitalidad y entrañables atenciones, tener una esquina bajo techo y seca donde pasar la noche es fundamental. Es sabido que en temporadas de la FNSM encontrar un cuarto de hotel es casi imposible, incluso las reservaciones se deben hacer con –mínimo- un año de antelación. Recuerdo que la primera vez que fui a Aguascalientes –no era temporada de la FNSM- me impresionó que al cruzar las calles sin semáforo los automovilistas paraban y esperaban respetuosamente a que uno como peatón cruzara y que los únicos que aventaban el coche tenían placas de circulación del estado de Jalisco. La civilidad de los hidrocálidos –gentilicio para los ahí nacidos– es ejemplar en comparación con otros lugares de igual urbanización pero con peor educación cívica. Aún más, en un país tristemente ocupado por la narcopolítica y la narcoviolencia, es de resaltar que la ciudad de Aguascalientes sea la sexta ciudad que se percibe más segura, según el recién estudio publicado por el INEGI respecto a la percepción de seguridad en el país.

El cierre de estas semanas de vacaciones no pueden ser mejores en tanto que uno acude a terminar de recargar pilas al lugar del agua bona, terra bona y gente bona; justo como lo pregona el escudo de armas de la ciudad.

 

 

Escrito por Erick Aguilar

Aprendiz de ser humano, viajero en capacitación, bibliófilo consumado y sociólogo consumido

Sígueme en Facebook

 

Review overview
NO COMMENTS

POST A COMMENT

Subscríbete
A %d blogueros les gusta esto: